Fic: “A better place” 4/7

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Título:A better place”.
Calificación: Todo público

Resumen:
Es mi especulación en torno al fin. Básicamente es angst y brotherly love, con un toque de guerrero del cielo en el estilo de “I miss you”.

Capítulo 4: questions, answers and promisses.

 

Al segundo día las nauseas han remitido lo suficiente como para permitirle abandonar la cama.

“Tu teléfono ya no existe”, no es una pregunta sino una afirmación. Dean sonríe y evita contestar al comentario <como lo ha estado haciendo con todas las interrogantes de Sam> señalándole a cambio el lugar donde se monta guardia contra la avanzada de los demonios. Se le ha metido entre ceja y ceja llevarlo a conocer la aldea presentándole, de paso, a la gente importante del lugar, la matriarca, el profeta, los ancianos. A Sam no le pasa desapercibido que mientras recorren las estrechas calles, todo el mundo saluda a su hermano con una mezcla de respeto y estima. Y el cazador les saluda de retorno con idéntico trato, correspondiendo sonrisas, casi firmando autógrafos cual estrella de cine.

“¿Por qué, Dean?”

No necesita añadir más porque está seguro de que su hermano sabe que no se refiere al momento presente. Dean suspira con la mirada puesta en los atalayas, manos en los bolsillos de su chaqueta.

“¿No lo sabes?”

Sam niega y se lleva una mano al puente de su nariz. El dolor de cabeza ha continuado molestándolo durante esos días en la aldea, a veces más agresivo, otras no tanto, como un constante y molesto murmullo dentro de su cerebro que a ratos lo ensordece. Dean lo mira con preocupación y algo más, ¿tristeza?, antes de lanzar su reproche.

“¿Qué es lo que he hecho toda mi vida?”

Eso es fácil de contestar y hace que las piezas encajen en su lugar.

“Me protegías, entonces”.

“Sip”.

“¿De qué?”

Silencio

“¿Dean?”

A la vuelta de la esquina aparece un muchachito, apenas un adolescente desgarbado y flaco, que camina hacia los pozos de agua con un tiesto balanceándose en su mano. Dean le da un tirón en la manga a Sam para captar su atención.

“Quiero que conozcas a alguien” y sale al encuentro del muchacho.

Sam no tiene más remedio que seguirlo resignándose a esperar otro momento para continuar su interrogatorio.

“Él ve cosas”, le informa Dean mientras caminan y ante la cara de puzzle de Sam, “Cosas con alas y otras con cuernos”, completa. Enseguida, levanta la mano en dirección al adolescente, haciéndose notar.

“Hey, Dean”, recibe como saludo y una sonrisa.

“Hey, Simón” y sin más se planta frente a él. “Éste es mi hermano, Sam”.

El muchachito mira a Sam en toda su altura y no puede reprimir un mohín de disgusto. De inmediato la sonrisa de Dean se evapora.

“¿Qué tan malo?”

“Demasiado”

El cazador suspira pesadamente y se gira hacia su hermano.

“No puedes quedarte aquí.”

Sam parpadea con perplejidad mientras trata de asimilar la idea en las palabras de Dean.

“¿Quieres que me vaya?

“Demonios, Sam. Olvida tu papel de princesa del drama. ¿es que no entiendes? ¿Por qué crees que tienes tanto malestar? Éste es un lugar santo, Sam. NO PUEDES estar aquí”

La comprensión de lo que ocurre cae sobre él como una bomba. La sangre de demonio que aún permanece en él parece arder en sus venas. La vergüenza lo obliga a esconder el rostro porque no es capaz de mirar a su hermano porque él sabe, siempre lo supo.

“¿Es por eso? ¿Te fuiste a causa de eso?”

“Sammy…”

“Puedes decirlo, no me importa. Quiero decir, voy a superarlo, de verdad, créeme. No dejaré que esta cosa nos separe de nuevo”.

Dean lo mira casi suplicante.

“Tú no entiendes…”

“No me separaré de ti de nuevo”.

“¡Podría herirte!”

“¡No me importa!”

Dean bufa y se mira los zapatos mientras considera la cuestión.

“Muy bien. Te quedas. Pero cuando llegue la hora, te mantendrás alejado de mí. ¿De acuerdo?”

“Pero…”

“¿De acuerdo?”

Sam aprieta la mandíbula con fuerza.

“De acuerdo”.

En ese momento, un canto extraño se hace oír desde los atalayas y se esparce por la aldea como una onda en un lago. Dean mira hacia el atalaya desde donde ha partido la alarma y enseguida se da cuenta de la situación.

“Vienen”, anuncia y mira a Sam. “Hay que marcharse de aquí. Ahora.”

capítulo 5: waiting

Un comentario »

  1. Parece como que es un pueblo de elgidos, o algo así, que luchan contra demonios…
    Entiendo porqué Sam le duele estar ahí y me imagino que Dean y esa gente tienen poderes angelicales que le pueden hacer mal a Sam… me gusta la forma en que Dean y las personas lo acogen, aunque esté tomando sangre de demonio, aún el niño que lo VIO en verdad.
    Aún no entiendo bien la historia, y lo seguiría, pero tengo que dar pase a mi hermano.
    Mañana sigo
    chau!

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