Fic: “Cuentas pendientes” 3/?

Estándar

Título: “Cuentas pendientes”.
Autor u Autora: Winchester_Mcdowell
Categoría: Crossover Supernatural / Dark Angel.
Calificación: Todo público


3

Dean

Avanzan por el pasillo de las cloacas hacia Terminal City.  Al menos, eso es lo que le ha informado Max con esa expresión mezcla de preocupación e incredulidad en el rostro. La morena encabeza la procesión hablando por radio con un tal Dix, al que informa de cada cosa acaecida en las últimas horas.

“¡Una trampa!”, le escucha decir “¡Era un maldita trampa! ¿Cómo  pudo suceder?”.

La cabeza de Dean está llena de ruidos. Cierra los ojos pero lo único que consigue es que los sonidos se hagan más intensos. Escucha las ratas moverse por los tubos de drenaje, el goteo de las cañerías. Percibe un murmullo de voces que proviene de la cloaca metros adelante, pero cuando abre los ojos de nuevo sólo ve a Max con el radio en la mano, atendiendo ahora a la respuesta de su interlocutor. Dean mira hacia atrás. A sus espaldas avanzan cinco personas más, dos de ellas lesionadas, que susurran entre sí y le echan una mirada de nerviosismo cuando se dan cuenta que los está observando. No están con ellos el hombre de los lentes y el par que lo llevaba en andas. Los dejaron en el centro de la ciudad antes de hundirse en las alcantarillas.

Cuando Max acaba la transmisión, se vuelve con un suspiro de cansancio hacia Dean.

“Tengo que reconocerlo: estabas en lo cierto al dudar de la transacción”.

Y ahí está de nuevo esa mirada que le hace sentir como si le estuvieran estudiando las entrañas.

“¿Estás bien?”, le llega la voz de la muchacha y la mano de ella se posa en su hombro mientras continúan caminando.

 “Yo… no lo sé”, Dean vigila todo a su alrededor,  confundido y molesto. “Estoy bien,… supongo,…” ¡Dios! Si tan sólo cesara ese murmullo constante en sus oídos. “…Salvo por el hecho de que estoy perdiendo el juicio…”

Max se detiene en seco y le da un manotón que lo hace trastabillar hacia un costado. De pronto toda la preocupación se ha convertido en enojo y dolor en el rostro femenino.

“No bromees con eso”, le reprende ella con la voz seca. Puede ver por el rabillo del ojo que los otros también se han detenido a sus espaldas. El tiempo se congela, los ojos de la muchacha clavados en los suyos como buscando una explicación a su actitud que él no le puede dar. Luego, Max reinicia la marcha y Dean la sigue en silencio, notando que el ruido en sus oídos ha bajado de nivel. Nadie pronuncia una sola palabra por el siguiente cuarto de hora hasta que alcanzan el borde de la cloaca.

Y cuando emergen del túnel, Dean cree haber ingresado a la dimensión desconocida. Hay seres con escamas, con pelos, con garras, paseándose por las pasarelas metálicas al lado de la gente normal, algunos con armas en sus cintos y otros con ellas en la mano. Los mira boquiabierto mientras continúa avanzando detrás de Max hacia el edificio adyacente en cuyo interior les espera otro grupo de fenómenos, afanados en diversas tareas. Se distrae con una mujer gato sentada atrás de un escritorio y termina estampado en el pecho de uno de esos seres con cara de reptil de cuyas fauces cuelga un cigarro puro:

“¡Cristo!”, suelta sin pensarlo.

Nada sucede salvo que el ser frunce el ceño tanto como se lo permiten sus escamas.

“Hum. ¿Qué sucede, Niño Bonito?”

Eso es suficiente para que Dean cambie sus aprehensiones por indignación y se aleje de un salto del sujeto.

“¿A quién le dices “Niño Bonito?

El ser lo mira un instante, perplejo, y luego se vuelve hacia Max.

“¿Qué le hicieron al chico?”

Max levanta y baja los brazos en un gesto de rendición.

“Ha estado así desde la explosión, Mole”.

“Alec necesita reposo” interviene una voz a espaldas de Dean y cuando éste voltea a buscar a su dueño, no puede evitar soltar una ahogada exclamación de asombro al ver frente a él un humanoide peludo y alto, más alto aún que Sam, luciendo lo que parece ser un rostro canino.

“Alec diferente”

El humanoide se inclina hacia él para contemplarlo con mayor atención. Dean se inclina en el mismo ángulo paralelo a medida que se le aproxima y luego lo aleja con una mano intentando actuar de forma diplomática.

“Espacio personal, por favor, amigo”.

El humanoide-perro sonríe.

“Alec reposa en su departamento”, declara. “Entonces Alec ya no será diferente”.

“No creo que las cosas sean tan fáciles, Joshua”. Y allí está de nuevo esa mirada de Max. Esta vez pareciera estar sopesando sus reacciones frente a la manada de fenómenos que le rodean. De pronto, Dean se siente el tema de un ejercicio de observación. Tiene que salir de allí, buscar a Sam, buscar a Bobby, encontrarle el sentido a todo aquello.

“No, él…” señala hacia el hombre-perro. “… Joshua… tiene razón. Seguro que después de un buen descanso tendré las cosas más claras en mi cabeza”. Ahora Max le observa con expresión indescifrable.

“Lamento haberles causado tanta molestia… ” Oh, oh. Los ojos de Max se estrechan, clara señal de desconfianza. Al parecer, las palabras fueron las equivocadas. Lástima no saber nada acerca de este Alec. “… pero me retiraré a mi cuarto…”

“Departamento”, le corrige Joshua.

“… a mi departamento… claro… y en un par de horas…” truena los dedos y sonríe “…¡como nuevo!”

“Joshua acompaña a Alec”, se ofrece el hombre-perro.

“¡No!” se niega demasiado bruscamente tal vez porque ahora el tal Mole comparte con la muchacha la misma mirada inquisidora. “No es necesario” y comienza a retroceder distraídamente hacia la puerta del edificio. “Ustedes… continúen con lo que estaban haciendo”. Pero cuando alcanza la entrada se detiene, inseguro de hacia donde enfilar sus pasos.

“No tienes idea de dónde está tu departamento”, escucha la voz de Max detrás suyo. No es una pregunta. Es una afirmación.

Dean suspira resignadamente y se da vuelta para enfrentarla.

“Mira, er… Max, ¿correcto? No sé qué está sucediendo, pero yo no soy Alec, lo siento, mi nombre es Dean, Dean Winchester, y tengo que irme de aquí. Así que, si no te importa…”

“Vic, deténlo” ordena Max pero en cuanto el X6, en un movimiento difuso, se le pone al frente e intenta agarrarle el brazo, Dean instintivamente lo golpea y de un manotazo lo hace llegar hasta el otro extremo de la habitación. Estupefacto, Dean apenas tiene tiempo de recuperarse de la sorpresa antes de que otro par de X6 armados caigan sobre él. Todos sus conocimientos de lucha, aprendidos durante décadas de duro entrenamiento junto a su padre, se ven potenciados por la fuerza sobrehumana que parece poseer ahora. Incluso Mole intenta intervenir y termina estampado en el suelo con la dignidad hecha trizas.

“De acuerdo, Niño Bonito. Tú lo pediste” y mientras Dean continúa ocupado haciendo polvo a sus atacantes, abre cajas y busca en su interior hasta que encuentra una ampolla con la que carga una pistola. Hasta el momento Max sólo ha presenciado, atónita, cómo Alec arremete contra todo el que se le pone por delante. Justo en el momento en que decide intervenir, Dix le alcanza el intercomunicador porque Logan quiere hablar con ella. Con fastidio se vuelve hacia la pantalla mientras Dix apunta la cámara hacia ella.

“¡Logan, no es el momento!”

 “¿Qué sucede, Max?” uno de los X6 aterriza en el escritorio, haciendo que la imagen se desestabilice por un momento. “¿Qué fue eso? ¡Max, contesta! ¡Max!”

Max respira profundo antes de responder y evitar así que el hombre muera de angustia al otro lado de la comunicación.

“Es Alec. Está actuando de manera extraña”, y se hace a un lado para dejarle ver lo que está ocurriendo en la sala justo en el momento en que Mole llega hasta Dean y le dispara un pequeño dardo en el cuello. Casi instantáneamente, Dean/Alec cae al suelo completamente fuera de combate.  Max suspira con alivio mientras Mole, triunfante, le muestra la pistola inyectora.

“De acuerdo. Llévenlo a la enfermería y… átenlo”.

“¿Qué le sucede?

“No lo sé”, le cuenta mientras observa cómo cargan al X5 en una camilla.  “Él dice que su nombre no es Alec sino Dean. Espero que termine con eso y retorne a la normalidad pronto porque…”

“Espera…”

El tono de voz de Logan la obliga a mirar la pantalla. El hombre está muy serio y hasta parece que ha palidecido.

“¿Qué?”

“¿Dijiste Dean?”

Max frunce un poco el ceño y se pone en guardia para escuchar algo que, por la reacción de Logan, podría no gustarle.

“Sí”.

Logan toma un respiro antes de continuar.

“…Dean… Winchester?”

cap 4.

»

  1. Es increible como has unido ambas series!!! Cada vez me gusa más, ver a Alec “indefenso” en el cuerpo de Dean y a Dean asombrándose de sus habilidades (rapidez, audición extrema) y tantas otras cosas más.
    Y ahora me lo has sedado porque se cargo a todo el que se le hechó encima!!! me meo de la risa
    Y Max, que no entiende na de na!!
    Cuando quieras, dinos a que se debe el cambio de cuerpos, o sino le digo a Sam, mejor dicho a Alec donde está su cuerpo real!!!

    • La respuesta a tus inquietudes viene luego. EStoy tratando de escribir rápido pero esa cosa llamada trabajo insiste en estorbarme.
      Qué bien que te guste la historia.
      Gracias por comentar. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s