Fic: “Cuentas pendientes” 9/?

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Título: “Cuentas pendientes”.
Autor u Autora: Winchester_Mcdowell
Categoría: Crossover Supernatural / Dark Angel.
Calificación: Todo público

9

Dean

Cuando Dean y Max llegan a casa de Logan, ex de Joshua, el ciberperiodista está terminando de hacer ajustes en el exoesqueleto recién refaccionado y la visión del aparato deja a Dean boquiaberto.

“¡Vaya, mi amigo! ¿Qué es eso? ¿Robocop?”

Logan ríe de buen humor.

“Es un exoesqueleto, una creación de un amigo mío, Ralph. Me lo regaló después de mi accidente tras haber intentado otros métodos de recobrar la movilidad”.

Dean lo rodea con lentitud, la vista fija en el mecanismo del artilugio.

“¿Cómo funciona?”

“Pues, verás…” y comienza a señalarle algunos puntos. “¿estos circuitos? avanzan hacia…”

Una leve carraspera interrumpe su entusiasta explicación. Ambos hombres buscan su procedencia. Max.

“Muchachos, ¿nos concentramos?”

Logan entonces se acomoda la pierna del pantalón sobre el exoesqueleto disculpándose con la mirada con el cazador y se dirige hacia la consola central donde despliega en pantalla un mapa meteorológico.

“No tengo buenas noticias para ti, lo siento. No he podido encontrar a Sam todavía, sólo algunas  inexplicables tormentas que podrían ser…

“…actividad demoníaca”, completa Dean inclinándose en el escritorio para estudiar el mapa.

“Exactamente”.

La morena le dedica una mirada sorprendida al cibernauta.

“¿Qué sabes tú acerca de esas cosas?”, inquiere cruzándose de brazos.

“Yo … aprendí una cosa o dos después de mi pequeña experiencia sobrenatural”. El color sube a sus mejillas mientras contesta a sabiendas que acaba de revelar su lado menos científico. “Sé como suena, una locura, pero tenía que saber”.

Dean continúa frente a la pantalla observando con atención los cambiantes colores en ella.

“Hay actividad desde Seattle a Lawrence” comenta, pensativo. Eso no le produce ningún buen presentimiento. Aún recuerda, y muy bien, lo ocurrido en el cementerio de la pequeña ciudad con su hermano, Lucifer y Miguel.

“Sí. No sé por qué. Lawrence, como casi toda Kansas, es un poco más que una ciudad fantasma”.

“Triste. Yo nací allí”.

“Lo lamento, amigo”.

“No importa ahora. ¿Qué más puedes decirme?”

“Bueno, la actividad comenzó el día de la explosión, cuando aterrizaste en el cuerpo de Alec”.

“¿Puedes darme una copia en papel de todo esto?”

“Seguro, no hay problema”.

“¿Es sólo eso? ¿Por eso me pediste que viniera aquí?

“Sí, pero…además, pensé que esto podría interesarte”.

Le alcanza un tablet-pc en cuya pantalla se lee:

Concebido: 10.8. 1998 – 08:25
(Genetista Dr. Henry Winer)
Locación: Labs Vivadyne

Donador esperma #1469-299

Donador óvulo #456-2-34-00

Madre suplente #23

Ingeniería genética realizada con fecha 10.8. 1998 – 13:45

Tipo sanguíneo O-negativo (Donador Universal)

Gemelos realizados con fecha 14.8.1998

Fecha de nacimiento 7.5.1999 (Labs Vivadyne)

“¿Qué es esto?”

“El expediente de Alec”

“¡¿Qué?!” exclaman Dean y Max al unísono y la morena se acerca hasta poder mirar lo que exhibe la pantalla.

“¿Dónde lo conseguiste?”, pregunta ella.

“Tengo contactos en todas partes”, le contesta Logan con una sonrisa de autocomplacencia. Sin embargo, no es suficiente para Dean.

“¿Dijeron tus contactos quién es el donador de esperma, este 1469-299?”

“Me temo que no. Intenté encontrar su identidad pero el expediente estaba bloqueado en ese punto y parece ser que la información original está en el archivo personal de Sandeman, el cual, por supuesto, está desaparecido”.

“Sandeman”, el cazador se vuelve hacia Max. “No es ese el hombre que jugó a ser Dios con ustedes,… quiero decir, con nosotros?”.

“Sí, es él. Joshua lo llama Padre”.

“Y…”, prosigue Logan, “…adivinen qué otro expediente está bloqueado de la misma manera”.

Es una pregunta retórica y Logan no espera que sea contestada. Aún así no puede evitar dirigir su mirada hacia la morena en forma delatora. Dean la señala con el dedo.

“¿El suyo?” y ante el asentimiento de Logan, “¿Por qué?”

“No lo sabemos todavía”.

“Hum”, gruñe el cazador retornando su atención al expediente. “Hay demasiadas cosas que no sabes. Como sea. ¿A qué se refieren con Psy-Op? ¿lavado de cerebro o algo así?”.

“Pérdida de la memoria, reindoctrinación, supresión de emociones, reprogramación”. Le informa Max. “Duele. Mucho”.

Dean no puede reprimir una mueca.

“Parece que el chico lo ha pasado mal. Cuatro paseos por Psy Ops y seis castigos disciplinarios en ¿qué? ¿once años? Es mucho, ¿no?”.

Max le arranca en un movimiento el tablet de las manos. Dean le señala con el dedo dónde es que ha leído lo dicho.

“Justo ahí, en blanco y negro y negrita”.

Logan frunce el ceño.

“¿No lo sabías?”

La morena niega en silencio.

“Sabía sobre Berrisford,  Ben y la primera vez con mi fuga… pero… las otras ocasiones…” comienza a leer en voz alta. “Infracción del reglamento en relación a contacto con personal externo; Infracción del reglamento en relación a posesión de material de contrabando; Infracción del reglamento en relación a desobediencia hacia una orden directa; Infracción del reglamento en relación a posesión de material de contrabando e insolencia contra un oficial superior…”

Dean no puede evitar soltar un silbido.

“Suena a mí”.

“No es divertido, Dean”, le reprocha seriamente la morena sin apartar la vista de la pantalla. “No es agradable cuando te manosean el cerebro hasta que no quieres saber quién eres tú nunca más”.

El cazador también habla con seriedad.

“Créeme, puedo imaginarlo”.

Debido a pasados y presentes problemas disciplinarios, una misión fallida y la psicosis presentada por el gemelo de la Unidad, se ordena la eutanasia de X5-494 con fecha 18 de Septiembre del 2020 por el comité de Psy-Op. Su cuerpo será asignado a la sección forense para estudios y rescate de órganos… ¡Oh, Dios!”.

“¿Iban a asesinar a Alec?” Logan siente un estremecimiento ante sus propias palabras. Se había preocupado de conseguir el expediente pero sólo había leído de él los detalles más a la vista. Lo que escucha ahora es una amarga sorpresa también para él. A pesar de todo, siempre ha sentido simpatía hacia el joven transgénico, en gran parte por su apariencia tan semejante, sino idéntica, a la de quien le había salvado de la muerte que inevitablemente le esperaba debido a la maldición sobre su familia. Pero también porque tras la fachada arrogante y autosuficiente del soldado perfecto, había podido vislumbrar al niño sin infancia y al joven en busca de su lugar en el mundo. Pensar en que alguien hubiera querido desecharlo como simple producto fallido, simplemente le revuelve el estómago.

¿Qué sucedió? ¿Por qué no lo hicieron?”, inquiere Dean, cuya expresión refleja tanto rechazo ante la idea como la de Logan.

“Renfro”, Max continúa revisando el expediente a gran velocidad. “Ella lo quería para misiones en terreno y reproducción. Esperen…hay algo más”.

“¿Qué cosa?”.

“Esa no fue la primera vez que intentaron eutanasiar a Alec”. Sus ojos se mueven con rapidez reglones arriba. “Hubo tres ocasiones más, una de ellas inmediatamente después de Berrisford… No puedo creerlo”

“¿Qué?”

El procedimiento de eutanasia no fue realizado por orden del Teniente Coronel Donald Lydecker”.

Los tres guardan silencio mientras digieren la información.

“¿Por qué Lydecker haría algo como eso?”

Logan se encoge de hombros.

“A causa del asunto de “compañeros de procreación” tal vez?”

“¿Compañeros de procreación? ¿Qué es eso? Suena a casamiento de mascotas.”

Pero Max no está prestando atención. Está demasiado ocupada uniendo cabos, encontrando sentido a muchas cosas en torno a Alec, en las palabras de Joshua con respecto a la confusión en el interior del joven soldado, recordando la manera en que lo ha tratado desde el momento en que se conocieron. No es que él tampoco haya puesto mucho de su parte para hacerle saber el tormento por el que debió pasar todos esos años salvo por un par de frases sueltas y demasiado crípticas para llegar ella a comprender su verdadero significado. En su imaginación aún puede ver la figura del transgénico en el mesón de Crash, sosteniendo un vaso de whisky en la mano el que, sin embargo, no poseía el poder de mitigar los recuerdos que le estaban atormentando. ¿Crees que la vida era difícil cuando teníamos diez años? ¿Algunas clases, un lavado de cerebro, algunas maniobras fuera? ¿Crees que eso era difícil? Bueno, créeme, luego se volvió mucho peor. Así que hacías lo que debías y luego tratabas de olvidar. Y cuando no podías olvidar, ellos tenían maneras de hacer que no te importara”.

“Ella y Alec…”, se encarga de explicar Logan a Dean, “…son, supuestamente, … ejem … compañeros de reproducción”.

“Oh”. Situación incómoda. “Uh… er…”, Dean titubea, repentinamente cohibido por el hecho de que su cuerpo, el cuerpo de Alec, hay sido tasado como un instrumento de procreación y que su supuesta compañera en el hecho se encuentre justo al frente suyo y que resulte ser la amada de quien está haciendo lo imposible por ayudarlo en su situación. “Y…bien, Max…” se dirige a ella tratando de mantener un tono completamente neutral. “… ¿por qué podría ser tan importante que tú y Alec, específicamente, …bueno, que ustedes dos hicieran hijitos juntos?”

“No lo sé, no me interesa. Pero quisiera que Alec volviera, ahora, ya”, dice en voz queda, pensativa y entonces mira a Dean “… lo que sea que eso signifique”.

El cazador levanta las manos en señal de rendición.

“Lo juro, nena: yo también. Ésta no es mi idea de mantenerse joven”.

Al voltear hacia Logan el cazador ve que el ciberperiodista observa a la muchacha con intensidad, la mandíbula en tensión. Aquí se cocina algo de lo que él aún no se ha enterado, al parecer.

“No te preocupes, Max. Lo encontraremos…” asegura Logan en ese tono calmado tan característico de él y luego agrega enfatizando las palabras, “ …y te lo regresaremos”.

Max vuelve su cabeza hacia Logan.

“¿Estás insinuando algo?”

“No, nada”, dice Logan defensivamente.

Oh, vaya. Debió haberlo supuesto. Dean se aclara la garganta intentando diluir la tensión.

“¿Quizás… quizás debería chequear esas tormentas?”, y sí, parece que da resultado porque la atención retorna a la causa que los tiene reunidos allí. Logan se aparta de Max y va hacia la consola desde donde envía la información a la impresora.

“Estará en un minuto”.

“¿Podrías hacerme otro favor?”

“Seguro, ¿qué cosa?”

“Tenía un amigo, él era casi mi padre. Me gustaría saber si está vivo todavía y si está viviendo en el mismo lugar de siempre”.

“¿Su nombre?”

“Robert Steven Singer, vivía en South Dakota”

“Dame un segundo. Mientras tanto, una cosa más por mí también”. Logan extrae de una vieja carpeta en uno de los estantes un sobre que entrega a Dean. Éste lo mira inquisitivamente. “Ábrelo”.

Dean examina primero el sello con fecha del 2014 y luego la escritura en el destinatario. Parece su letra. Y más aún lo parece cuando despliega la misiva que va acompañada de un par de fotografías digitales impresas de lo que aparenta ser una correccional. Mira nuevamente a Logan.

“¿Yo te envié esto?”

“Tú dímelo”.

Dean lee la carta  y mueve la cabeza lentamente en negación.

“Lo siento, compañero.” Se lo devuelve. “Yo no te lo envié. No todavía, al menos.”

“Bueno, tenía que preguntar”.

Mientras la impresora trabaja, en otra esquina del cuarto suena una alarma. Proviene de un computador que está procesando información en forma continua. Logan va hacia él y acciona el teclado para guardar el resultado en un archivo. Dean curiosea por encima de su hombro.

“Sam solía hacer eso cuando teníamos una investigación problemática. ¿Qué estás buscando?”

En pantalla, hay una línea de símbolos.

“Estamos intentando traducir unas runas antiguas pero todo lo que he obtenido son aproximaciones, nada realmente concreto”.

El cazador pasea su mirada por la primera línea y lee:

Y entonces, la nueva simiente alcanzará la tierra.  ¿Qué es? ¿La última novela de Dan Brown?”.

Mientras Logan se sorprende, la actitud de Max, quien ha permanecido amurrada a espaldas de los dos hombres, cambia de inmediato.

“¿Puedes traducirlo?”, pregunta ansiosa mientras se les acerca.

“Es enoquiano. Un amigo mío me enseñó”, les explica el cazador.

“Tengo fotos del texto restante”. El cibernauta hace el amago de comenzar a buscar entre pilas de documentos pero entonces Max se acerca aún más a Dean claramente ansiosa.

“Yo tengo todo el original” mira al cazador y luego a Logan. “Actualizado”.

Se da la vuelta y descubre ante el cazador su espalda completamente revestida por las runas tatuadas en su piel. Dean queda atónito por unos segundos <aunque no es por verle la piel desnuda como puede creer Logan quien se revuelve en su lugar, incómodo por la situación>.

“¿Dean?”

“He visto esto antes”

“¿Qué es?”

El cazador respira profundo antes de contestar.

“Palabras desde el Cielo”.

Capítulo 10.

»

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