Fic: “Otra clase de ángel” 6/?

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Título: “Otra clase de ángel”.
Autor u Autora: Winchester_Mcdowell
Categoría: Supernatural.
Calificación: Todo público
Sumario: Dean aún no lo ha visto (ni lo ha vivido) todo.

Capítulo 6.

Ella sabía que no era correcto pero de todas maneras lo hizo.

Y lo volvería a hacer aún a pesar de todo lo que sucedió después.

Ella deseaba un hijo.

Escuchó la leyenda por primera vez cuando era una niña. Sus mayores la susurraban con reverendo temor cuando ella fingía jugar con sus muñecas delante de ellos. Decían que un árbol gigante apareció de la noche a la mañana en un lugar en lo alto de la montaña, allá donde los hombres subían a cazar. Los primeros en encontrarlo, un par de cazadores veteranos y temerosos de Dios, contaron que alrededor del tronco, el más grueso que habían visto en su vida, el valle había cobrado nueva vida, las rocas se habían cubierto de verdor allí donde antes era sólo caliza y una fuente de agua interminable había comenzado a brotar justo bajo sus raíces. Un santo temor les hizo abandonar el lugar a toda prisa.

Todo el pueblo se les rió en la cara excepto el Pastor de una pequeña congregación que quiso ir a ver. Estuvo una semana perdido en la montaña. Las partidas de rescate no pudieron dar con él. Luego apareció en la puerta de su iglesia, durante el servicio del domingo, diciendo ante sus feligreses que había contemplado la gloria de Dios. Lo recluyeron en el sanatorio estatal.

Eso encendió la mecha. El pueblo se organizó, de tiempo en tiempo, en partidas de tres o cuatro aventureros deseosos de buscar la verdad sobre lo que ocurría allá arriba, armados con hachas y cuerdas, dispuestos a traer una prueba tangible de lo que encontraran. Los hombres regresaron con las órbitas de sus ojos calcinadas. Otros, no regresaron. Los más afortunados terminaban desorientados en otro lugar de la montaña y con taras mentales que les impedían volver a intentarlo. Después de un tiempo dejaron de tratar y todos en el pueblo hicieron lo imposible por olvidar su ubicación.

Pronto, una sempiterna nube de tormenta se instaló sobre lo alto de la cumbre cubriendo el lugar donde supuestamente se encontraba el valle. Los últimos intrépidos que se atrevieron a probar el ascenso, se encontraron con una muralla infranqueable de viento y nieve obstruyendo el camino hacia arriba.

Se constituyó en todo un misterio para el mundo científico el que instaló monitores alrededor, los cuales terminaban irremediablemente descompuestos después de un tiempo, y organizó vuelos sobre la cumbre para descubrir absolutamente nada.

La Nat-Geo también estuvo interesada en el caso pero después de entrevistar a la gente del pueblo, que no quiso cooperar, e intentar una ascensión que le costó la vida a uno de sus camarógrafos, también olvidó el asunto.

Ella tenía 30 años y el vientre vacío cuando alguien le dijo que la leyenda era cierta, que había algo santo y poderoso en la cumbre. Muy poderoso. El padre de ese alguien lo había visto antes de perder los ojos en una llamarada de luz.

Y desde ese momento, la idea comenzó a fraguarse en su cabeza.

A escondidas de su marido, el segundo porque el primero la abandonó por no darle los hijos que ella también deseaba, le hizo una visita al pastor en el sanatorio estatal. El hombre, se lo confirmó. Lo que había en la cumbre era bueno, santo y poderoso, pero también peligroso para quien no se encontraba preparado. Él le advirtió, como si pudiera leer su corazón, de no hacer lo que estaba pensando porque no era correcto, porque no era el querer de Dios. Y Dios siempre sabe por qué hace las cosas.

De todas maneras, ella subió.

Y concibió.

Y la llamó Angie.

La mujer nunca le dijo a nadie cómo consiguió el conjuro. Quien se lo dio la hizo prometer que no lo haría y ella cumplió su palabra a pesar de todo, a pesar de los gritos y los golpes de quien a los ojos del mundo era el padre de la criatura. Pero la niña no se parecía a él, ni siquiera a ella misma.

Él la abandonó.

A ella no le importó porque había conseguido a su niña, su hija.

Los bichos aparecieron unos meses después, cuando había comenzado a destetarla. La reclamaron y ella no quiso entregárselas, era suya, era su hija. Y cuando la demonio a cargo quiso degollarla sobre la niña que ella apretaba contra su pecho, apareció aquella otra criatura tan llena de luz que con su sola presencia espantó los bichos, licuó sus ojos y confundió su mente. Cuando los del pueblo acudieron en su ayuda, la niña ya no estaba y a ella la encerraron en el sanatorio estatal junto con el pastor.

Capítulo 7.

»

  1. hmmmmmmmmmmmm me has dejado completamente más liada que antes y ahora en serio sí que no tengo ni puta idea de lo que tienes en mente porque obviamente lo que creía que era, ya no es… ¬¬

    • ¿Ya he dicho que tengo ideas locas?
      Espero que la historia te siga gustando a pesar de no ser lo que esperabas. En todo caso, ¿quisieras contarme qué es lo que creías que estaba pasando?
      El capítulo 7 está navegando ya.
      Saludos.
      🙂

      • pues mira no lo recuerdo muy bien porque pensé que era como un ángel pero de otra manera, no sé… algo raro. Me gusta más tu idea que la tuya así que no te preocupes que seguiré leyendo, aunque me voy a currar y ya esta el lunes no podré pero lo haré.
        un besorro y buen finde!

  2. Por un momento, llegué a pensar que Angie era hija de Anna y Dean… pero ya vi que no. Entonces, hay un ángel caido en esto, uno parecido a Anna, al parecer, que hizo concebir a esa mujer… y me imagino, que fue el que sacó a Angie y la hizo irse con Dean…
    mmm, sigo!

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