Gaspar nos ha dejado

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Gaspar nos ha dejado

No creo que exista un Cielo para las mascotas; yo creo que todos vamos a estar juntitos y revueltos en el mismo Paraíso y que cuando mi Padre Dios me llame a su presencia, voy a reencontrarme, en un plano distinto, con todas las creaturitas que ha puesto a mi cargo para que las ame y las disfrute (que, por cierto, ya pasan del centenar).
A Gaspar, finalmente, le paso la cuenta el riñón. ¿Se acuerdan? ¿el accidente? ¿los perros que lo persiguieron y el auto que lo topeteó? Allí se gastó 8 de sus 9 vidas. No le alcanzó para más. Hace cuatro meses comenzó a tener crisis fuertes, hubo que alimentarlo con pellets especiales sin sal (que no quiso comer aunque a los demás gatos les encantaba y que tuvimos que darle como crema con jeringa) y darle remedios fuertes. Finalmente, hoy en la mañana descansó. Comenzó a decaer en la noche y a eso de las 10 y media de la mañana, se nos fue. Con dolor por una parte (las despedidas siempre son tristes), pero también con alivio porque, realmente, merecía descansar. Fue rápido. La doctora no alcanzó a llegar; se fue antes, bien, en los brazos de mi hermana.
Por lo demás, vivió bien: fue amado, muy amado; patiperro, le gustaba recorrer los alrededores de la casa y olfatear las flores (de hecho lo hizo hasta un par de semanas atrás); muy inteligente, tenía un lenguaje propio con mi hermana (los maine coon son habladores). Los dos años de gracia después del accidente también fueron buenos, a pesar de su lesión en la espalda (la mitad final de la colita se le caía a causa de eso), como lo atestiguan las fotos y videos que pongo más abajo. Fueron diez años en que nos regaló su presencia y cariño.

Un homenaje para él:

De chiquito le fascinaban los bolsos:

Luego del accidente, siguió siendo igual de patiperro y activo (con sus limitaciones) que antes. La gatita con la que juega en el video es mi Kitty que tiene seis meses menos de edad que Gaspar.

 

Sociable

Tomando agua.

Izando la bandera.

Posando con mis muñecas durante la sesión aquella que compartí aquí y que algunos encontraron un poco “creepy”.

Esa noche también hice una sesión de video con la intención de insertar partes de ella en un stopmotion con mis muñecas que todavía no realizo. Tenía el comedor a oscuras para lograr los efectos que quería y mi hermana estaba en el pasillo con el Gaspar. De pronto el gato se quedó mirándome y mi hermana le dijo: “Anda a ver qué está haciendo la Marcela” y el gato partió corriendo y se subió a la mesa para inspeccionar mi sesión.

Gaspar

Lo vamos a extrañar mucho.
18 de septiembre 2002 – 5 de noviembre 2012

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